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domingo, 11 de septiembre de 2011

Ajoblanco con chorizo, tomillo, miel y vinagre de jerez



Ahora que estamos en el final del verano, y todavía me apetece alguna sopa fría os propongo que le deis una vuelta al Ajo-blanco. Esta sopa fría poco consumida según te alejas de malaga, es una maravilla. Yo la he probado este año por primera vez, y he de reconocer que  un “ajofilico” como yo se ha enamorado de ella. Es fácil, rápida, y bien equilibrada de aceite-vinagre-sal es una delicia, además la puedes tener hecha en la nevera durante una semana que no la pasa nada.  Bien se puede hacer con ajo de las Pedroñeras o de Chinchón, pero aseguraros que es un buen ajo. La guarnición de chorizo resulto fantástica, pero si lo queréis más tradicional acompañarlo de unas buenas uvas moscatel. Pero arriesgaros, probar con anchoas, hígado de bacalao, virutas de jamón, . . .
Ingredientes (para 8 copas)
Para el ajo blanco: 250 gr de almendras peladas sin tostar ·  2 dientes de ajo (pequeños o uno grande) ·  2-3 rebanadas de pan del día anterior (si no tenéis, podéis usar picos o regañas) · medio litro de agua · Vinagre de jerez · Aceite de oliva · Sal.
Para la guarnición de chorizo: 2 Chorizos · 2 dientes de ajo · aceite de oliva · Vinagre de jerez · 3 Cucharadas de miel · 1 cucharada de tomillo seco.

Y ahora, es cuando os cuento cómo. . .
Empezamos metiendo en el vaso de la batidora las almendras, el ajo, el pan, una pizca de sal, y un vasito de agua. Trituramos todo hasta conseguir un puré lo más fino posible (En estos casos doy las gracias a la thermomix), y vamos añadiendo el agua poco a poco. Ahora viene la parte más delicada, aliñarle correctamente. Yo suelo usar una proporción básica (tanto para aliños de ensaladas o sopas frías) que son 1 parte de vinagre por 3 de aceite y a partir de ahí rectifico. En este caso siempre uso 2 cucharadas soperas de vinagre de jerez y 6 cucharadas de aceite de oliva extra virgen (en este caso picual). Probamos, rectificamos si es necesario, y lo dejamos enfriar en la nevera. Al igual que el gazpacho, esta mejor al día siguiente.
Ahora preparamos la guarnición. Calentamos una sartén con 2 cucharas de aceite, y freímos los ajos sin pelar, solo golpeados. Cortamos el chorizo en rodajas de 1 centímetro y lo freímos junto a los ajos.  Cuando esté bien dorado, añadimos 3 cucharadas de vinagre y el tomillo, pasado un minuto añadimos la miel, y bajamos el fuego para que reduzca todo durante un par de minutos. Solo este chorizo con un trozo de pan ya es una maravilla.

Ya solo nos queda emplatar ¡Aunque sea en copa!.  Pinchamos en un palillo el chorizo, lo ponemos dentro de la copa y llenamos con ajo-blanco hasta el chorizo, salpicamos unas lagrimas del aceite con miel y vinagre y a la mesa para no dejar que se enfríe el chorizo!
Que aproveche.

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