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miércoles, 9 de febrero de 2011

Hinojos de mar, cueva y búfala.

Me encantan los retos. Todavía recuerdo cuando los amigos teníamos 16 años y para conseguir que uno hiciese algo solo hacía falta una frase, "No tienes huevos" ¿resultado? Antes de terminar la frase ya estaba hecho. La verdad es qué nos hemos hecho mayores y ahora los retos que afrontamos son en el trabajo, en pareja, y por supuesto en el ocio. Y aquí me veis buscando hinojos por 3 mercados de Madrid, y probando distintas posibilidades para consumir de forma atractiva este curioso y sanísimo bulbo. Os preguntaréis donde está el reto, Inma (fiel seguidora casi desde el principio) me pregunto si conocía alguna receta para dar salida a los hinojos que la regalan, yo recogí el guante, y aquí os traigo las creaciones. Podría haber elegido alguna, pero han resultado tan buenas las 3 vertientes que prefiero que elijáis vosotros. Os animo a todos a que me "piquéis" (no hace falta la famosa frase) y me comprometo a intentar daros alguna alternativa, si la idea que tenéis es asequible, sin problemas, si por el contrario queréis que reinvente angulas, solomillos de buey de Kobe, o demás costosas viandas me las podéis mandar a casa. Esta va por ti Inma, un abrazo.


Ingredientes (una cena para 2)

3 bulbos de hinojo · 3 anchoas · 1 cuña de cabrales · Una bola de mozarela · unas virutas de jamón · Tomate frito (casero por favor) · Unas aceitunas · Vinagre balsámico · Aceite, sal y pimienta.

Y ahora, es cuando os cuento cómo. . .

Empezamos preparando los bulbos, cortamos los tallos, quitamos la primera capa, y cortamos a lo largo. Los ponemos a cocer al vapor durante 15 minutos, si no tenéis olla de vapor cocerlos en agua el mismo tiempo. Una vez cocidos los hinojos, los escurrimos y secamos muy bien (es la clave del éxito, la primera tanda quedaron demasiado empapados) Calentamos el horno al máximo y metemos los bulbos en una bandeja salpimentándolos ligeramente y rociamos con aceite (aprovechando el calor del horno, los secaremos más). Mientras se calienta picamos las aceitunas y las mezclamos con el tomate casero en una fuente resistente al horno. Una vez caliente el horno, preparamos las 3 variantes.

Variante de mar:
En 2 mitades, ponemos 1 anchoa partida al centro y cubrimos con una rodaja de mozarela cada uno.

Variante de búfala:
En 2 mitades, ponemos una rodaja de mozarela en cada uno

Variante de cueva:
Regamos 2 mitades con unas gotas de balsámico

Horneamos durante 10 minutos aprovechando el horno para calentar el tomate con olivas, una vez que el queso este bien fundido y gratinado sacamos del horno y ponemos unos tropezones de cabrales por encima.

Probarlo, ¡no os defraudará!

Por cierto, con un hinojo que me sobró, prepare una ensalada con fresas y tomates cherry que fue una maravilla, os la debo.


 

2 comentarios:

  1. Qué fuerte, David... Boquiabierta y sin palabras me he quedao... De ésta sales en los periódicos, seguro!
    Qué crack! Qué suerte tienen algunas...
    Respetuosamente, beso tus manos hinojosas.

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  2. Me alegro que te haya gustado! Y si salgo en los periodicos, mandame el recorte ;)
    Un abrazo.

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